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Poder personal. Potencial Humano. Tu poder.

Estos días estamos viviendo unos días de revolución emocional, que nos han llevado a nuestra desconexión, al encuentro en nuestro desempoderamiento, para enraizarnos y conectar con nuestro poder y potencial humano.

Como si de una ola se tratase, que nos zambulle en un bucle de heridas emocionales del alma, de creencias, de pensamientos perturbantes, que nos llevan al “agujero”. A las sombras, a tus sombras.

Pero todo para la búsqueda de tu raíz. De tu conexión. 

Para volver a ti. 

¿Qué te roba tu poder, tu poder personal? ¿Qué te da tu poder personal? (Es decir, tu enraizamiento, puede ser la meditación, escribir, conectar con la naturaleza, el deporte, tu proyecto, etc.)

¿Sabes que eres capaz de PODER hacer todo lo que te propongas?

Suena muy frase de coaching motivador de librillo… pero…  pensemos… 

Puedes dar, sentir, amar… puedes pensar, ganar, caminar… puedes hacer aquello que deseas, anhelas. Puedes vivirte desde tus poderes. PUEDES. Puedes pensar a lo grande, decirte si a tu sueño, crear tu proyecto. Puedes. 

Vivamos en esa capacidad y en ese pensamiento de: “somos lo que creemos que somos”.

Puedes correr, puedes viajar, puedes crear, puedes escribir, puedes hacer todo lo que te propongas. 

Nuestro poder personal está ligado a nuestra confianza, a nuestra estima y amor propio. Para vivirnos desde nuestro poder personal, es importante conocernos, conocer nuestras luces y sombras.

Conectar con nuestro interior, con nuestro poder, nos da energía, fuerza y confianza.

Y cuando nos sentimos desempoderados…¿Qué? 

¿Por qué se pierde / desconecta nuestro poder personal?

  • Sucesos traumáticos sin elaborar. Las situaciones difíciles y sorpresivas que no se elaboran de forma adecuada podrían hacer que una persona se sienta atrapada en un temor, un sentimiento de impotencia o una inseguridad muy fuerte.
  • Autocondicionamiento. A través de creencias e ideas que la persona refuerza continuamente: “No puedo”, “No seré capaz”, “Necesito ayuda”, etc.
  • Experiencias de infancia. Si se desarrolló en un marco en el que nadie reconoció ni le enseñó a reconocer su valor, su capacidad para influir en las respuestas del entorno, es complicado que se desarrolle una sensación de autoeficacia, generando heridas emocionales, como la herida del abandono, o la herida del rechazo.

Heridas emocionales de la infancia

Las heridas emocionales son vestigios de daños, generalmente, producidos durante la infancia. Se conoce a esta etapa como “período sensible del desarrollo” por ser un momento fundamental en la formación de la personalidad. Por tanto, las huellas emocionales producidas en la infancia, en parte, determinarán la plenitud de la vivencia de la etapa más adulta.

Todas las personas tienen en mayor o menor medida heridas emocionales, con las que van lidiando en las nuevas relaciones creadas. Sin embargo, algunas pueden ser tan dolorosas que nos auguren un presente profundamente anclado a este dolor pasado.

Habitualmente, en estos casos suelen surgir síntomas como la ansiedad, somatizaciones, entre otros.

Las figuras de apego principales deben proporcionar al niño varias funciones, como son: la guía emocional, la respuesta rápida y adecuada a las necesidades o la confianza en las cualidades del niño, otorgando la autonomía pertinente. 

Al fallar alguna de estas cuestiones, pueden generarse algunas de las conocidas como heridas emocionales de la infancia, que marcarán la interpretación del mundo y de las relaciones que se haga posteriormente.

Las 4 heridas emocionales de apego son: el miedo al abandono, el temor al rechazo, la herida de humillación o de ineficacia.

Sentir que no tenemos poder para cambiar las cosas va minando nuestra salud física y mental. 

El reto es hacer aquello en lo que crees que aún no estás preparado, ahí es cuando avanzas.

Cuando salimos del pensamiento, creencia del “no puedo”, “no soy capaz”… “no soy merecedor”, es cuando avanzamos.

¿Cómo recuperar el poder personal?

Invierte en tu desarrollo

Invertir en ti mismo es una gran idea. Hablamos de inversión de dinero, pero también de tiempo y dedicación. Puedes, por ejemplo, comenzar aprendiendo algo que consideres valioso para ti. Elige alguna actividad que te guste y que no te demande demasiado al principio. El aprendizaje de algo nuevo te hará sentir más capaz.

Si tus emociones son muy confusas o no logras darles dirección, invierte en una consulta profesional. Es uno de los grandes regalos que puedes hacerte y es posible que te ayude a dar un paso definitivo. 

Invierte tiempo en ti, en tu autocuidado, en tu alimentación, en la calidad de vida. 

Así se va forjando el camino del poder de la presencia. El yo sincronizado. Cuando conectas con tu mensaje al mundo, con tus valores auténticos, con tu conexión humana real. 

¿Qué te da presencia? ¿Qué te da raíz? 

Date los grandes regalos que puedes hacerte para conectar y potenciar tu poder personal. 

¿Cómo es el proceso de desbloqueo y conexión al poder personal?

  • Conecta con tus heridas, conoce desde dónde surge todo. Sánalas. 
  • Conecta con tu poder personal, tus fortalezas, tu don, tu potencial humano y tu mensaje al mundo, con tus valores auténticos, con tu conexión humana real. 
  • Conecta con tu amor propio, valentía, fuerza y confianza. Da pasitos hacia aquello que crees que no eres capaz, que no eres merecedor, que no estás preparado. Cuando salimos de la creencia del no puedo, no soy capaz, merecedor, es cuando avanzamos. 
  • Realiza una transformación mental, del pensamiento perturbante al pensamiento virtuoso. Una mente plácida, es una mente en su potencial. 

Sanar heridas emocionales es romper lo establecido.

Sanar las heridas emocionales requiere pasar por un proceso, más o menos complejo, que suponga una experiencia reparadora. Además, la persona necesita conocer la propia lesión emocional y su origen para comenzar este proceso.

En muchos casos, el proceso de elaboración de las mismas acaba por entender que, aunque nuestros mecanismos de defensa nos salvaron de niños, hoy en día han dejado de funcionar y nos dañan. Es hora de reinventarse.

No es cuestión de luchar contra las heridas emocionales, contra tus sombras. Es cuestión de abrazar, reconocer, aceptar, integrar la emoción, su sombra y su luz, el poder que hay en cada herida, el mensaje que hay para ti: 

  • Por ejemplo la herida de abandono, nos muestra en su herida, un mensaje de luz y poder: “Soy capaz, fuerte, independiente, fuerte… solo soy capaz y puedo de hacer lo que me proponga”.
  • Y la herida de rechazo, nos muestra en su herida, un mensaje de luz y poder, también: “Soy merecedor de afecto, comprensión, amor. Soy merecedor y puedo comprometerme con mi apertura de corazón”.

Vivirnos desde la capacidad de creer que PODEMOS, nos aporta una fuerza interna de motivación, capacidad, merecimiento y poder. 

“Vivamos en esa capacidad y en ese pensamiento de: “somos lo que creemos que somos”

Pd: Un mensaje para tu momento vital: 

Lo estás haciendo muy bien, lo mejor que puedes,

 aquí y ahora, como sabes y puedes.

Estás donde tienes que estar.

Para tu crecimiento y aprendizaje.

Todo está bien. Camina. Avanza. Confía.

Recuerda ver lo bello de cada fase de la vida, de cada momento, su belleza efímera.

Si deseas vivir una vida plena, desde tu pura esencia y presencia, en alineación a tu potencial humano y tu proyecto de vida y emprendimiento, puedes reservar tu primera sesión gratuita aquí: ➡️  Sesión de coaching y crecimiento personal

Aquí estoy para lo que necesites.

Abrazo, Pau. 

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